El escándolo vuelve a Britney
Una vez más, Britney Spears vuelve a ser el eje principal de una nueva polémica, esta vez se trata del despido de tres de sus bailarines después de que dieran positivo en el control toxicológico que el padre de la estrella, Jamie, obligó a pasar por sorpresa a sus empleados. La intención del progenitor de Britney es que su hija no vuelva a caer en la espiral de malos hábitos a los que estuvo enganchada en los últimos años.
Según los amigos de la cantante, el tour de "Circus" está siendo todo disciplina y mucho trabajo, ya que el padre de la intérprete de "Toxic" está siempre "vigilando" lo que hacen Britney y sus
empleados. "En la última gira Britney se iba de fiesta con los bailarines tras cada concierto y acabó sobrepasándose y casándose con uno de sus empleados, Kevin Federline", explican, "el padre no quiere que esto se repita".



