El pasado día 20 de Julio comenzó la estancia en la cárcel de Lindsay Lohan, actriz que ha caído en la decadencia de una forma brutal, principalmente por las drogas. De hecho, la condena ha sido por violar la libertad condicional que se le otorgó tras ser detenida por conducir borracha en el año 2007. Es lo que tiene no acudir a las clases de educación contra el alcohol.

Con tan solo 24años, está inmersa en un proceso de recuperación que, viendo las instantáneas tomadas cuando se le dictó sentencia, le será muy difícil. Medios de comunicación y algunos fans gritaban en los alrededores de los juzgados, presagiando lo peor. Parece que la justicia de allí no se anda con rodeos con los famosos, cosa que no estaría de más que aquí pasara.

Tres meses son los que la actriz tendrá que soportar entre rejas, además de permanecer durante un año sobria tras su salida, y seguir el reglamento jurídico de rehabilitación. Da lástima ver como acaban algunas celebridades.